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El Presidente del IVEFA, D. José Bernardo Noblejas, en El Economista: "La fiscalidad y la visibilidad, retos de la empresa familiar"

09 Noviembre 2017

Si echamos la vista atrás y repasamos cómo ha evolucionado la empresa familiar valenciana en los últimos 20 años, en buena parte de la mano de Ivefa (Instituto Valenciano para el Estudio de la Empresa Familiar), la verdad es que se han producido muchos cambios. Y también hay cosas que permanecen igual.

El entorno es una de las grandes diferencias. Poco tiene que ver el contexto económico de los años 90 con el actual. En aquel momento, sabíamos menos cosas, pero las hacíamos más despacio. La coyuntura era muy buena, había alegría, prosperidad… Hoy, tras una devastadora crisis económica, los empresarios, especialmente los familiares, se han vuelto más cautos y, por qué no decirlo, más desconfiados. Nosotros, principal motor en la creación de empleo -generamos cerca del 88 por ciento del empleo total-, nos pensamos mucho más ahora cada contratación.

Pero no es la única transformación. En este momento, a diferencia de hace 20 años, todo evoluciona y nada permanece. Y ese ha sido uno de los grandes retos de la empresa familiar valenciana, poco acostumbrada a los cambios, debido a su idiosincrasia. Adaptarse a los nuevos tiempos, ser capaces de evolucionar y asumir los retos que hoy nos plantea la economía no es baladí.

Y, todo ello, combinado con la esencia de ser una empresa familiar, con todo lo que conlleva. Sin duda, temas como la sucesión y la profesionalización de las compañías son asuntos permanentes en la agenda de todos aquellos que seguimos liderando organizaciones familiares.

Durante este tiempo, un hito verdaderamente importante fueron los cambios legislativos. Especialmente los fiscales, logrados en 2001, que se defendieron en el Senado. Además, hemos abordado en Ivefa el tema de la sucesión, impartiendo formación e información, intercambiando experiencias, estrechando lazos entre empresas y personas, así como intermediando en nombre de las empresas familiares ante las instituciones públicas y privadas, para ser la voz y el espacio de la empresa familiar valenciana.

Nuestra economía, por unos u otros motivos, vive una situación complicada. El Corredor Mediterráneo, la salida Norte, la infrafinanciación, las infraestructuras pendientes e, incluso, el problema catalán son piedras en el camino que debemos abordar con tesón, honestidad y esfuerzo.

Pero Ivefa, por sus empresas familiares, debe mirar al futuro. Hoy más que nunca el empresario familiar debe concienciarse de que, para la continuidad de su empresa en el seno de la familia, debe y está obligado a adoptar las estrategias y los mecanismos necesarios para garantizar la supervivencia de la misma.

Hay que tener muy en cuenta a todos los actores que participan: familiares, trabajadores, proveedores, clientes, obligaciones fiscales, etcétera. Protagonistas imprescindibles a la hora de preparar estos procesos fundamentales para el objetivo de continuidad de su empresa.

A lo largo de estos 20 años de historia, hemos tenido como objetivo desarrollar y poner en práctica los conceptos de colaboración, alianza y vertebración con administraciones públicas, con las organizaciones empresariales, profesionales y académicas, tanto autonómicas como locales, sectoriales, territoriales, de género, jóvenes,... A todos ellos les hemos transmitido aportaciones de nuestra especialización.

También hemos participado con algunas en sus órganos de gobierno, prestando nuestros servicios a las familias empresarias y a las empresas familiares. Sin dejar nunca de preservar nuestra identidad de asociación libre, independiente y transversal.

Como grandes reinvindicaciones pendientes, destaca insistir en que, si se moderasen la presión fiscal y las fórmulas de contratación laboral sobre ellas, del mismo modo que las muchísimas dificultades burocráticas y administrativas que sufrimos, se lograría, por una parte, mayor productividad en el tejido productivo valenciano y español. Y, por otra, la continuidad y sostenibilidad del tejido empresarial, y, por tanto, del empleo, mejores salarios y también se incrementaría la inversión en modernización de equipos y medios productivos.

No podemos olvidar que se genera desde las empresas familiares el mayor número de empleos, que contribuyen a hacer prevalecer valores que propician y alimentan un mejor equilibrio en los aspectos socioeconómicos y políticos.

Sabemos que nuestra Comunitat Valenciana es privilegiada respecto otras latitudes, por el clima, en lo social y en lo cultural, y que estas ventajas competitivas forman parte de las señas de identidad de los valencianos, alicantinos y castellonenses. Todo este bagaje se ha conseguido a lo largo de siglos, con gran esfuerzo.

Hemos de seguir afrontando los retos internos y externos con fe y trabajo. Sin temores ni complejos. Apartemos cualquier visión apocalíptica que nos impida conseguir lo que queremos y merecemos. Si esto lo hacemos con el esfuerzo común de todos, lejos de cualquier personalismo, no me cabe duda que lo conseguiremos.

Nuestra labor en Ivefa, como espacio y voz de la empresa familiar, nos ha hecho proponer y reivindicar, en múltiples ocasiones, que desde las instituciones públicas y empresariales se tenga en cuenta al Instituto como fondo de trabajo e investigación. Queremos que se nos consulte y escuche antes de tomar decisiones o llevar a cabo políticas que puedan afectar a las familias empresarias o las empresas familiares.

Es conveniente, y estimamos necesario, tener la oportunidad de participar a la hora de diseñar o modificar, sobre todo, las políticas fiscales que nos afectan.

 

Fuente: El Economista