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Socios IVEFA: María Bertolín, un relevo edificante.

06 Febrero 2018 Escribir un comentario

Asumió hace un año el puesto de primera ejecutiva de la compañía en una de las grandes empresas familiares constructoras de la Comunitat Valenciana.

 

La construcción ha tomado un nuevo impulso tras la crisis y lo hace con un espíritu diferente. En las empresas familiares, se está formando una nueva nómina de líderes que han relevado a sus mayores y en sus manos está el renacer las empresas que fueron claves en la economía valenciana y española en las décadas anteriores.

Uno de esos nombres propios es el de María Bertolín Pérez, primera ejecutiva del Grupo Bertolín desde hace justo un año, aunque su presencia en la empresa es muy anterior, ejerciendo de directora ejecutiva. Nacida en Valencia en 1979, estudió Arquitectura en la Escuela Superior de Arquitectura de la Universidad Politécnica de Valencia (UPV) y compaginó sus estudios en los últimos cursos con diferentes trabajos de índole operativo en la empresa familiar.

Como estudios complementarios destacan el Programa de Desarrollo para la Dirección (PDD) por el IESE en 2014 o formar parte de la quinta promoción del Curso 15 x 15 de la Escuela de Empresarios EDEM. Su carrera profesional se ha desarrollado íntegramente en la empresa familiar, ocupando diversos cargos de responsabilidad en la compañía y representando a la empresa en foros como la Cátedra de Cultura Empresarial de la Universidad de Valencia.

Grupo Bertolín presume de estar «especializada en la totalidad de las actividades y procesos que se derivan de este ámbito de actuación». A su espalda cuenta con más de 50 años respaldando una trayectoria tras la que ha conseguido recuperar la tierra firme en los últimos ejercicios y ha iniciado su despegue. Y eso a pesar de la práctica inexistencia de adjudicaciones de obra pública entre 2008 y hasta la actualidad, un periodo en el que llegó a reducir su volumen a un 10% de lo que fue.

Observando la última cuenta de resultados publicada, la cifra de negocios fue en el ejercicio 2016 de 85,4 millones de euros, lo que ha supuesto un incremento del 23% respecto al año anterior. El beneficio de explotación, antes de gastos financieros e impuestos, ha sido de 1,69 millones de euros, lo que representa un 2% de las ventas, manteniéndose en los niveles de rentabilidad con relación al ejercicio anterior y el resultado neto del ejercicio, después de impuestos, ha supuesto un beneficio de más de un millón de euros. Una buena marcha que ha continuado en 2017.

La falta de concursos públicos ha hecho que su desarrollo más destacado en los últimos años haya sido en la obra privada. Así, ha construido las nuevas oficinas de la compañía Importaco Casa Pons, la nueva sede de la empresa farmacológica valenciana Sesderma o las nuevas instalaciones de la cadena Bauhaus o Lidl. También ha sido responsable de la rehabilitación de un edifico singular como la antigua harinera del Grao de Valencia o de una de las grandes joyas que vuelven a brillar en la capital: el Colegio del Arte Mayor de la Seda.

Igualmente, ganó la adjudicación del segundo hangar del Aeropuerto de Teruel, que se destinara a uso de helicópteros, aviación ejecutiva, comercial y logística, así como para el desarrollo de actividades aeronáuticas, formación, ensayos o actividades comerciales aeroportuarias.

A diferencia de otros competidores, el Grupo Bertolín realiza la estructura metálica, al disponer de un taller propio de fabricación denominado Estructuras Metálicas El Oliveral, S.L.U., además de proveer los medios de montaje necesarios para su construcción.

Por otra parte, DB Schenker , empresa perteneciente a Deutsche Bahn (el equivalente a Renfe en Alemania), encargó a la empresa la construcción de su nueva Plataforma Logística totalmente informatizada en el polígono Industrial El Cañaveral de Madrid. La obra, de grandes dimensiones, tiene un presupuesto de 11,6 millones de euros y consta de almacén logístico, edificio de oficinas y almacén para el transporte terrestre, aéreo y también marítimo.

Ya más recientemente, la firma valenciana Power Electronics cuenta con ellos para la siguiente fase de las obras de la fábrica de equipos electrónicos de potencia, situada en el polígono de Lliria. Se trata de una planta de 3.600 metros cuadrados que albergará los departamentos más relacionados con el proceso de fabricación. Igualmente ha realizado la remodelación de diversos hoteles y diversos edificios de viviendas, fruto de la recuperación que está experimentando el negocio inmobiliario.

 

Fuente: Las Provincias

 

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